Fontana di Trevi, Roma, Italia
El Fontana di Trevi es de las
mayores ambiciones y más famosa fuente monumental del Barroco en la Roma
El origen de la
fuente data del año 19 a.c., época
en que la Fontana constituía el final del acueducto Aqua Virgo. La primera
fuente construida fue en el renacimiento bajo la orden del papa Nicolás V y diseñada por el arquitecto humanista Leon Battista Alberti.
La
fuente como se conoce hoy o lo más cercano por sus variadas remodelaciones, fue
a cargo del papa Clemente
XI en 1732 a manos de Nicola Salvi, y finalizada por Giuseppe
Pannini.
La fuente es famosa por la escena de la
película “La dolce vita”, de Federico Fellini, en la que Anita Ekberg se da un
baño nocturno en la fuente y, también, por la leyenda que dice que hay que
tirar una moneda a la fuente para regresar a Roma. Cuenta con iluminación por
lo que es mejor admirarla de noche. La fuente vierte unos 80.000 litros de agua
por día.
Al
pararse enfrente de la fuente puedes admirar la iconografía con un fondo
del palacio Poli, al que da una nueva fachada con
un orden gigante de pilastras corintias que
enlazan las dos plantas. Domando las aguas es el tema del
gigantesco proyecto que se extiende hacia delante, mezclando agua y roca
tallada, hasta llenar la pequeña plaza. Dos tritones guían la carroza en forma
de concha de
Neptuno, domando sendos hipocampos.
En el centro está sobrepuesto un arco del triunfo robustamente
modelado. El nicho o exedra central enmarcando a Neptuno tiene columnas exentas para
mejores luces y sombras. En los nichos flanqueando a Neptuno, Abundancia vierte
agua de su urna y Salubridad sostiene una copa de la que bebe
una serpiente. Encima, unos bajorrelieves ilustran
el origen romano de los acueductos.
Los tritones y los hipocampos proporcionan un equilibrio
simétrico, con el máximo contraste en su pose y disposición.


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